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Programa Impulsores, de tu país para vos…
El programa “Impulsores. De tu país para vos” es una iniciativa del Fondo de Capital Social que se propone incluir a más de 1600 jóvenes en el circuito productivo y promover las microfinanzas como una posible estrategia de autoempleo, en sintonía con las políticas del Gobierno Nacional.
Esta primera experiencia piloto se lleva a cabo en Capital Federal y Provincia de Buenos Aires desde junio de 2011 con proyección nacional en 2012.
“Impulsores” cuenta con el apoyo del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social por medio del cual los impulsores reciben una asignación estímulo del programa “Jóvenes por más y mejor trabajo”, lo que facilita la dedicación exclusiva y la propuesta pedagógica.
Los cursos están certificados por el Fondo de Capital Social y los participantes del programa contarán con una línea crediticia específica para jóvenes microempresarios con el fin de acercar la institución a la sociedad y, más concretamente, a los sectores que habitualmente no logra llegar el Estado desde sus diferentes propuestas financieras.
Claves para la Vida de Centro ¿Qué hacemos en los Centros?
La Vida del Centro es el espacio donde desarrollamos las acciones que nos permiten avanzar en
los objetivos que nos proponemos tanto desde el Banquito, como desde nuestra organización.
Lo que hagamos en la Vida de Centro va a depender de la orientación y mirada política que le
dé cada organización ejecutora.
El Banquito está pensado como una herramienta para el fortalecimiento de las prácticas que
las organizaciones vienen desarrollando en sus territorios, por ello se inserta dentro de los
objetivos institucionales y no se piensa como algo separado de los sueños de la organización
que lo lleva adelante. La pregunta clave a formularnos permanentemente es: ¿Qué queremos
para nuestra comunidad y las personas con las cuales trabajamos?
Todo lo que encare el equipo promotor junto con los prestatarios/as y los directivos de la institución,
deberá enmarcarse en el desarrollo de una Economía Social, con foco en las familias
y sus necesidades. Asimismo, nuestras prácticas tienen que estar guiadas por la lógica de la
Educación Popular, fomentando la participación y el compromiso a través de distintas técnicas
y herramientas de animación comunitaria.



